El mundo no está preparado para no saber distinguir entre
conformismo y miedo. Tampoco lo está para que generalicemos al querer hablar de
nosotros mismos.
Por eso me falta tan poquito para estar loca, porque todavía
conservo la capacidad de saber que hay jaleo en mi cabeza, aunque no sepa cómo
se apaga sin irme.
No hay comentarios:
Publicar un comentario