Desgasta, desgasta hasta la
saciedad;
porque donde ella empieza, tú
comienzas también, pero a estar acabado.
Cambia el nombre del dolor, lo
hace desesperación;
y te cala hasta los huesos.
Sin ganas, sin corazón ni nada;
pero la indiferencia no es un
buen plan,
sufrir no es un buen plan,
ni que la esperanza sea cosa del
mañana.
Quién trae mejores noticias si
las sonrisas no las pones tú,
quién no se preocupa por cada
hora si el sol ya no es cosa tuya,
si la vida no es el tiempo que
pasó y resta, sino los momentos que no me robas.
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