Cuando dejas de mostrarte indiferente hacia los
intereses de quien te rodea, lo que surge es impotencia. Porque a veces intentamos buscar la forma de que lo que apasiona a otros nos haga sentir vivos,
pero todo aquello que realmente nos hace sentir vivos son un montón de cosas que jamás nadie
debería buscar.
5.5.13
P.
Si hablamos de pasiones, todos entendemos algo. Y
si hablamos de pasiones ajenas, entonces, ¿qué? Si no coinciden o se asemejan a
las nuestras, no hay nada que seamos capaces de comprender. De comprender quizás
sí, pero de sentir ¿cómo se puede sentir algo de positivismo o frustración en
cuanto a una acción si no la vives? Esto es, puedes imaginar cómo debe ser la
sensación, si piensas que esa pasión es a una persona lo que son a ti las tuyas
propias; sin embargo, ¿cómo vas a decir con franqueza un “entiendo” cuando de
corazón todo queda fuera del alcance de tu comprensión?
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario