Vino y se va. En la incertidumbre que lo ha rodeado todo por su paso ha quedado como final un susurro de lo que será septiembre y media sonrisa con expresión de añoranza.
No somos nadie, dicen. Menos somos todavía cuando pasa el tiempo, desgasta y vamos perdiendo trocitos de lo que somos dejándolos con gente, en cualquier sitio y con cualquier sentimiento.
Algo es algo, dicen. Más es cuando notas que se detiene el tiempo y al mirar el reloj han pasado mil horas.
Lo real es que las horas vuelan y que ningún fenómeno arrasa más que el tiempo: el mismo que coge la velocidad que quiere, el que no se tiene tanta culpa, pero como es sordo y mudo, parece que lleva consigo toda esta responsabilidad.
2 comentarios:
No se si te acordarás que un día te dije que no sabia que respoder cuando me enseñabas las cosas que escribias y un día quedamos en que si te ponia un 33 es que me gustaba mucho pues hoy te digo que un 3333333333333333333333333333333333333333333333333333333333333333333 eres un fénomeno...
A la vez que el tiempo nos quita trozos, que o caen al suelo o se quedan pegados a otros individuos, trozos de otros individuos que no han caido al suelo se pegan a nosotros... si con el paso del tiempo no tienes nada pegado de otros, ni nadie nada pegado tuyo es el problema, el tiempo tiene que pasar y pasará, pero no seremos menos, seremos más!
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